Es normal olvidar de vez en cuando una cita, una tarea que tenías asignada, o el nombre de un conocido. Pero si estos episodios se repiten a menudo, es el momento de reforzar la memoria.

Como cualquier otro órgano, el cerebro se puede entrenar para mejorar su rendimiento, y reducir los fallos. Al mismo tiempo se puede hacer más fuerte y sano con ciertos hábitos y alimentos.

Aprende cosas nuevas

Hemos hablado de entrenar el cerebro, y eso se consigue aprendiendo cosas nuevas. Así se generan nuevas conexiones neuronales. Es lo que los médicos llaman neuroplasticidad.

Hay que salir de la zona de confort e intentar aprender cosas que incluso no se nos den bien. Puedes intentar aprender a tocar un instrumento musical, un lenguaje de programación, o jugar al ajedrez.

No tienen que ser cosas sesudas: por ejemplo puedes apuntarte a clases de baile, a jugar al golf, o construir una mesa. Cualquier manualidad sirve.

Sigue una dieta anti-inflamatoria

Hay alimentos que no van bien para el cerebro, porque tienen componentes oxidativos, que afectan a las neuronas.

Hay que tomar alimentos con abundantes antioxidantes, proteínas, y grasas saludables. Por ejemplo:

  • Frutas y verduras, especialmente cítricos, verdura de hoja verde, cebolla, etc.
  • Grasas saludables como el aceite de oliva, nueces, yemas de huevo
  • Peces de agua fría, como el atún, el salmón, o las sardinas
  • Café, té verde y vino con moderación

Haz ejercicio

El ejercicio incrementa el oxígeno en el cerebro, reduce el estrés y la fatiga, y genera endorfinas que combaten la depresión.

Duerme lo suficiente

Hay que dormir entre 7 y 9 horas para que el cerebro descanse correctamente, y recupere energías.

Si has estudiado o aprendido nueva información, una siesta  también viene muy bien…

Evita la soledad

Pasar un rato divertido con otras personas es esencial para mejorar el estado de ánimo y generar oxitocina, una hormona de la felicidad que beneficia al cerebro.

Si vives solo siempre puedes quedar con familiares o amigos, o apuntarte a una ONG, clases de baile, gimnasia, etc., para socializar.

Son métodos sencillos de seguir, y está demostrado científicamente que son una ayuda para la memoria.

Autor Juan Antonio Pascual Estapé

Fuente: Computer Hoy, sección life