APRENDIZAJE SINCRÓNICO Y ASINCRÓNICO

Autor Dr. Horacio Krell fundador de ILVEM

Muchos millonarios no necesitan graduarse para ser exitosos. Bill Gates abandonó Harvard para fundar Microsoft, el negocio que lo convertiría en millonario a los 26 años. Gates se matriculó en la Universidad de Harvard en el otoño de 1973, pensando en una carrera en Derecho. Para consternación de sus padres, abandonó en 1975 para dedicarse a Microsoft.

Gates pasaba más tiempo en el laboratorio de computación que en clase. Hoy dice que todavía hay algo que lamenta de sus años en Harvard. “Desearía haber sido más sociable”.
En lugar de mezclarse con sus compañeros, sus prioridades eran académicas. “Ojalá hubiera conocido a más personas”, sostuvo.  En 2007, la Universidad de Harvard le otorgó un doctorado “honoris causa” en Derecho reconociendo sus logros empresariales y su labor humanitaria.

El problema educativo. La educación que recibía Gates no lo atraía. El sistema no estimulaba sus aspiraciones y lo trataba como a los alumnos menos dotados. Así se expulsa a los mejores porque se aburren en sus clases, así como a los de menos recursos porque se sienten abrumados.
El docente en su afán de igualar busca un punto medio en el que casi nadie se siente feliz.
Las clases magistrales en grupos grandes hacen que la uniformidad pueda ir en contra de la calidad del aprendizaje. Por eso se han creado sistemas de enseñanza individualizada en los cuales se avanza según los resultados. Otro problema que plantea el caso de Bill es que no tenía clara su vocación, tal es así que comenzó estudiando derecho. Muchos estudiantes se inscriben sin llegar a conocer a su genio interior, el que todos traemos al nacer, según la teoría de las inteligencias múltiples y que desconocemos o que no lo sabemos materializar.
No es menor el problema de falta de socialización que planteaba Gates, la educación no promueve el desarrollo de las habilidades blandas que la incluyen. La educación para adecuarse a las características cambiantes del mercado y a la personalidad de los alumnos  ofrecen hoy dos sistemas de enseñanza y sus combinaciones, los sistemas sincrónicos y asincrónicos.

Lo sincrónico en educación. Es un tipo de enseñanza en el cual todo un grupo aprende al mismo tiempo y en interacción real con otras personas. Pueden compartir la misma ubicación física, como por ejemplo un aula, o bien en un entorno online, como en una conferencia web.
Pueden  interactuar con el instructor y con otros participantes durante el encuentro y en tiempo real, e intercambiar conocimientos y experiencias, todo sucede en un horario pautado.
La referencia concreta es una clase tradicional con mensajes y comentarios inmediatos, como las llamadas que se reciben en el acto, se realizan en vivo y en directo y con ritmo grupal.

El aprendizaje asincrónico. Es precisamente lo opuesto ya que no se realiza al mismo tiempo, ni hay  interacción en tiempo real. Un ejemplo es crear un contenido o un test, grabarlos, y publicarlos para que pueda ser visto por internet a cualquier hora. Los participantes aprenden a su propio ritmo y horario y esto supone un menor trabajo para los docentes.

Las tareas automatizadas reducen el trabajo repetitivo de dictar clases y de corregir exámenes ya que se pasa menos tiempo en un aula durante las horas de trabajo. Los mensajes se graban, se envían por e-mail y se espera la respuesta, el ritmo es individual y en distintos momentos.

Se pueden combinar ambos sistemas. Es posible organizar foros de discusión en donde los participantes puedan interactuar mientras realizan el mismo curso en formato asincrónico. En un enfoque sincrónico combinado es posible compartir encuestas o cuestionarios con los participantes mientras se realiza un entrenamiento presencial, recolectando comentarios en tiempo real, por email, link o por un código QR capturado con la cámara del celular.

Búhos o alondras. Hay personas diurnas (alondras) y nocturnas (búhos), además de las intermedias que son la mayoría, (los colibrís) y que se adaptan al horario social y laboral.
Los primeros, se suelen levantar temprano sin ningún problema pero por la tarde se van quedando sin pilas y se mueren de sueño en cuanto acaban de cenar. Los nocturnos duerman más a la mañana, se sienten activos a medida que avanza el día y tardan más en irse a dormir.
El sistema circadiano tiene un protagonismo especial pues regula parte de los procesos biológicos durante el día; por ejemplo, la secreción de melatonina cuando oscurece. También tienen mucho peso las rutinas cotidianas y la jornada laboral a la que hay que adaptarse. Se debería  considerar la posibilidad de que cada persona trabaje en su horario biológico natural. No sólo ayudaría a muchos a rendir más, sino también a  vivir de forma más armoniosa.

Ventajas y  desventajas. En el aprendizaje asincrónico se pueden crear cursos y pruebas con videos pre-grabados, grabaciones de webinar y archivos de audio, entre otros instrumentos, para que  se pueda aprender al propio ritmo y horario disponible. El problema es que sin un control externo el alumno puede quedar atado a su zona de confort y demorar su aprendizaje. El docente no precisa permanecer online. Esto permite usar el tiempo para otras tareas importantes. Puede crear contenidos una vez y para siempre,  obtener información de los participantes, descubrir sus brechas y debilidades  y realizar ajustes en el material, donde sea necesario.
El aprendizaje sincrónico ocurre en horarios y marcos establecidos. Los estudiantes y los instructores están en línea al mismo tiempo, ya que las conferencias, discusiones y presentaciones tienen lugar en simultáneo.  Todos los estudiantes deben estar en línea en ese momento exacto para poder participar. Los que pierden alguna clase la deben recuperar.
Las clases asincrónicas permiten completar el trabajo en cualquier momento. A los estudiantes se les da un período de tiempo, durante el cual deben conectarse a su clase. La buena noticia es que, en los cursos asincrónicos, se puede estudiar sin importar la hora del día o de la noche.

¿Por qué debería elegir lo sincrónico o lo asincrónico? Tienen beneficios distintos y esto se pudo detectar durante las cuarentenas provocadas por Corona virus. Por ejemplo, a algunos estudiantes les gustan los cursos sincrónicos porque se sienten involucrados, en tiempo real, con la experiencia de la clase. Puede que les resulte gratificante hacer una pregunta u ofrecer un comentario y recibir comentarios instantáneos. Para algunos la comunicación en tiempo real les brinda la experiencia educativa que necesitan para prosperar.
Para otros, el aprendizaje asincrónico es una mejor opción. Muchos estudiantes necesitan más tiempo para formar sus pensamientos, considerar varias perspectivas o generar ideas. En un aula sincrónica pueden verse eclipsados ​​por mecanógrafos más rápidos y pensadores espontáneos.
Al estudiar de forma asincrónica, los estudiantes progresan a su propio ritmo. Y si su horario de trabajo es agitado, o si trabaja en varios turnos, no tendrá que preocuparse por iniciar la sesión a una hora específica. El horario de clase se adapta a su vida real.

Herramientas del aprendizaje sincrónico. Chat: las salas de chat sincrónicas permiten que varios usuarios inicien sesión al mismo tiempo e interactúen con preguntas o compartiendo recursos y conocimientos. Muchos módulos de cursos en línea tienen interfaces de chat integradas, por lo que puede participar directamente desde su navegador.

Voz (teléfono o voz sobre IP ): Algunos cursos permiten realizar conferencias telefónicas con su profesor y compañeros, utilizando su computadora o su teléfono.

Videoconferencia o conferencia web: Este tipo de función podría ser una excelente opción, especialmente si desea imitar una experiencia en el aula. Con una cámara web se puede hablar con su profesor cara a cara, compartir medios (como documentos, presentaciones y preguntas de encuestas) y más. En algunos casos, es posible que incluso se pueda guardar el video o la conferencia web para volver a revisarlos más tarde cuando estudie.
Transmisión en vivo: algunos programas de aprendizaje sincrónico pueden ir un paso más allá al emular el aula tradicional, al transmitir la conferencia de su profesor, como si estuviera en el aula. También se puede grabar para más tarde, para que pueda volver a verlo si se perdió algo.

Herramientas del aprendizaje asincrónico. Materiales digitales del plan de estudios.
Si bien esto se puede encontrar en los programas sincrónicos, los materiales digitales para complementar el plan de estudios pueden son muy importantes en el aprendizaje asincrónico.
Podrían ser desde presentaciones en PowerPoint cargadas, hasta compartir documentos, podcasts y transmisión de video. En muchos casos, se pueden distribuir a través del módulo del curso en línea, lo que lo ayuda a mantenerse organizado al mantener todo en un solo lugar.

Correo electrónico: Puede parecer básico, pero el correo electrónico es un elemento fundamental en los cursos en línea. Es una gran herramienta para hacer preguntas, mantenerse en contacto y recibir materiales, actualizaciones, recordatorios e incluso evaluaciones. Algunos módulos de cursos en línea llevan esto un paso más allá, permitiendo contactar al profesor por correo electrónico sin tener que abandonar el curso en línea.

Tableros de discusión. Son pilares del aprendizaje en línea que se usan para facilitar debates, la colaboración y la discusión sobre el contenido, tal como se lo haría en un aula física.

Redes sociales: Muchos cursos en línea incorporan redes sociales para mejorar la colaboración y la interacción del alumno. Algunos sistemas de gestión pueden integrar plataformas de redes sociales en el curso, lo que facilita la conexión con compañeros y profesores.

Wikis y documentos colaborativos: Estos pueden usarse de diferentes maneras. Por un lado, los wikis son como pizarras virtuales que podrían ser una excelente manera para que los cursos en línea creen y mantengan notas y referencias de las clases que facilitan el trabajo en grupo, creando un eje central para que trabajen juntos en un proyecto compartido.

Vivir sincronizado. Lo sincrónico tiene lugar con la comunicación en tiempo real. Sentarse en un aula, hablar por teléfono o por mensajería instantánea o recibir desde lejos por teleconferencia. Esto es concurrente, paralelo o al mismo tiempo. Ejemplo: prefiero lo sincrónico porque necesito comunicarme con alguien como si estuviera frente a mí.
Hay muchos que precisan el contacto físico, tocar para sentir y les cuesta el contacto virtual.
Lo asincrónico sucede en momentos diferentes y se considera más flexible que lo sincrónico. La producción y el almacenamiento se dan en un momento y se conservan para que el alumno los use cuando lo crea conveniente. Ejemplos: prefiero sentarme en mi computadora a la noche para escuchar  una conferencia y luego hacer mi tarea. Mi vida es agitada y necesito esa flexibilidad.

Sincronizar los hemisferios cerebrales. El hemisferio derecho es visual, espacial, intuitivo, imaginativo y emocional. El izquierdo es verbal, lógico, racional, calculador y matemático.
En cada persona hay un hemisferio dominante, pero en nuestra cultura predomina el hemisferio izquierdo. Lo ideal es que trabajen en equipo pero la sincronía puede operar en distintos momentos, el derecho puede tener una idea y más adelante el izquierdo llevarla a la práctica. Einstein dijo que en épocas de crisis la imaginación es más importante que el conocimiento, porque la lógica te lleva desde A hasta B, pero la imaginación te lleva a cualquier parte.
El hemisferio derecho tiene un gran lente angular que capta la realidad vital en forma directa, con una gran visión periférica, el hemisferio izquierdo posee una racionalidad limitada.
Es durante la noche, cuando el pensamiento lógico se duerme, donde el hemisferio derecho aparece a través de los sueños y permite arribar a soluciones sin saber de dónde vinieron.
Las rutas neuronales creadas por repetición y la rutina llevan a transitar los mismos caminos sincrónicos. En cambio una neurona portadora de una idea puede romper esa cadena  y producir un cambio. El cerebro es neuroplástico y por lo tanto es capaz de cambiarse a sí mismo.

El método de gafas de sincronización. Permite detectar la información que guarda cada hemisferio, reprocesar lo que es disfuncional y encontrar los recursos que permiten lograrlo.
Se promueve trabajando con el cuerpo calloso, un cable de fibras nerviosas que conecta los hemisferios cerebrales, visualizando la información conflictiva y su  manifestación clínica a nivel emocional, somático y neurológico, que se almacenan en el sistema nervioso central.
Con la técnica un ojo por vez, se estimula de manera alterna ambos hemisferios, así se sincronizan, y se reprocesa la experiencia. Cada hemisferio percibe y ve la realidad de un modo distinto. Con la sincronización hemisférica, la ansiedad se reduce, permite ver con más claridad y objetividad lo que le ocasiona desasosiego, y así adoptar estrategias adecuadas.

Cuando el cerebro  opera con sus niveles de máxima aptitud, las vías de aprendizaje se abren, mejorando el rendimiento cognitivo, que se incrementa en poco tiempo y con modificaciones duraderas, como se ha visto en el mejoramiento de habilidades de lecto-escritura, la capacidad de aprendizaje,  inteligencia, comprensión, creatividad, memoria y capacidad expresiva.

Por un lado el cerebro asimila la nueva información en función de sus esquemas de acción, por otro lado, al hacerlo acomoda su organización actual para responder a las exigencias del medio. Las cuatro funciones principales del cerebro. Esto involucra cuatro etapas:
1- Percepción: es el ingreso de la información al cerebro. Si basura entra basura sale. El comienzo es lo más importante en cualquier proceso. Esto implica saber leer, para Borges somos lo que somos por lo que leemos.  Capacidad de escucha: por algo tenemos dos orejas y una sola lengua, es para escuchar el doble de lo que decimos. Capacidad de observación: es ver lo que otros no pueden. Newton que de la caída de la manzana descubrió la ley de gravedad.
2- Procesamiento. Métodos para procesar y  retener la información recibida.
3- Comunicación. Oratoria y Redacción para saber expresar el conocimiento adquirido.
4- Inteligencia. Para poder aplicar creativa y estratégicamente todo el saber que se posee.

El proceso de sincronización es algo mágico, ya que el todo, el cerebro, es superior a la suma de sus partes, la percepción, el análisis, la síntesis, la memoria, la comunicación y la inteligencia.